Patricia Milillo aprendió tango en su Buenos Aires natal, bailando con los mejores milongueros y participando de las mejores milongas de Buenos Aires. Empezó en 1991 con Gustavo Naveira, Olga Besio, y Mingo y Esther Pugliese. Desde entonces continúo bailando y llevando su pasión por el tango por Argentina y EEUU.
A medida que fue involucrándose más en el mundo del tango, Patricia también se dedicó a investigar la enseñanza del mismo,
de las diferentes combinaciones, así como también la interacción entre los bailarines.
Su entrenamiento y preparación como bailarina también incluye danza moderna y contemporánea, contact-improvisación, acrobacia aérea, y teatro, todo lo cual contribuye a su estilo tan fluido y personal. En sus 16 años de experiencia con el tango, Patricia actuó y enseñó en numerosos festivales y eventos diversos y variados, en Buenos Aires y el Pacific Northwest de EEUU. Ahora divide su tiempo entre su querido Buenos Aires y seguir llevando el tango otros partes del mundo y su querido Buenos Aires.